Hoy vengo a hablar de las administraciones, esos grandes lugares creados por el mal, el mal más horrible y perverso, creadas sólo para hacer sufrir. Y una de las peores, ahora mismo, para mi es la administración de la Universidad Rey Juan Carlos, porque si ya esta universidad internamente se gestiona no mal, si no ya lo siguiente, de cara a la atención del alumno es de lo peor que me he encontrado, incluso peor que la administración del Gobierno de Canarias. Bueno, quizás esté exajerando, nada gana a ese gran colectivo de subnormales incompetentes.
Dejando a un lado al Gobierno de Canarias, algo a lo que están acostumbradas todas las administraciones es a decirte cada día una cosa, hoy vas y es válido, mañana ya es erróeno. Y por si fuera poco, también depende de quién te atienda, ahí ya cada uno te da su opinión. Realmente empiezo a creer que para entregar algo y/o hacer cualquier trámite a lo que te estás enfrentando es a un juego de misterio y aventura: cada día te dan pistas, algunas falsas y otras no, y ahí ya cada uno, dependiendo de su experiencia, tendrá que determinar la validez de las mismas. Dichas pistas te conduces al destino deseado, o no oiga, que las administraciones soy un auténtico cachondeo.
Describiré mi último caso. Estoy haciendo una carrera y quiero hacer otra de manera simultánea. Para ello hay que hacer la prescripción en la universidad deseada como cualquier alumno nuevo, con la diferencia de que hay que marcar una casilla llamada "Simultaneidad". Hasta aquí todo correcto. No hay dificultades.
Para hacer mi cometido, primeramente hice una llamada telefónica a un número especial dedicado a la atención del alumno para que me explicaran todo detallamente y que no hubiera problemas. Me dijeron que tenía hasta el 5 de julio para entregar la prescripción, que marcara la casilla anteriomente mencionada y que los resultados saldrían el 11 de octubre (eso es lo que yo llamo CALMA). Me explicaron que salen tan tarde porque a la gente que pide simultaneidad nos dejan para la tanda de septiembre pero... ¿11 de octubre la resolución? ¡Las clases empiezan el 8 de septiembre! (Un mes antes para los que no sepan de meses ni de números). Ante mi asombro la contestación del que me atendía podría resumirse en cinco palabras: "Ya, la vida es dura".
Una vez aceptado esto, me dispuse a ir al campus de Vicálvaro a hacer ésta y otras gestiones pero, triste de mí, olvidé los papeles necesarios para la prescripción. Aún aśi, realicé las otras gestiones y, además, volví a preguntar en secretaria como era el trámite y me confirmaron lo que me habían dicho por teléfono, nada más. El 4 de julio, volví de nuevo a Vicálvaro y para mi sorpresa no me recogieron los papeles de la prescripción porque eso sólo lo recogen en Móstoles, en el Rectorado,.. y yo pensando ¿y por qué no me lo dicen? ¿por qué no lo señalan en algún lado? Quizás sea yo la ignorante por no saber que este tipo de cosas sólo se recogen en el Rectorado pero, aún así podrían decirlo, por si acaso... Además... teniendo los campus tan separados (Fuenlabrada, Vicálvaro, Alcorcón y Móstoles),.. ¿por qué la URJC no pone una unidad del rectorado en cada campus para facilitar las cosas a los alumnos? No creo que sea tan difícil. Bueno, cabreada e impotente me dirigí al edificio de Gestión de Vicálvaro para ver si me podían compulsar los papeles adjuntos a la prescripción y así poder mandarla por correo (consejo ofrecido por la Secretaria, he de remarcar). Sin embargo, allí me dijeron que "eso no puede hacerse porque los papeles no son de la universidad, ni me los vas a entregar a mí, que eso es en Móstoles". Media hora estuve allí intentando convencer a la mujer para que me compulsara, pero se negaba y además me decía que yo no era de la universidad..! Al final me rendí y resignada pensé "bueno, mañana a Móstoles, yuju!"
Así, al día siguiente (último día para entregar la prescripción) me dirigí a Móstoles y cuando llegué había una cola kilométrica que hizo que el alma se me cayera a los pies, pero con esperanzas me dirigí a la cola dispuesta a acabar con este mareo. Sin exajerar estuve tres horas en la cola (llegué a las doce y salí del campus a las tres y poco) y cierto es que fue ameno ya que hice "amigos" (típica gente con la que entablas conversación cuando ya estás aburrido hasta más no poder), gente muy maja, por cierto. Sin embargo, cuando llegué al mostrador, el chico no me quiso recoger el papel porque "las simultaneidades sólo las recogemos en septiembre". Mi cara seguramente fue un poema. "¿Llevo tres infernales horas en esta cola y ahora no me recoges el papel? Me estás vacilando" fueron mis palabras. Pero no, el chico no vacilaba. Le comenté que no una, sino dos veces me habían dicho que la prescripción la podía entregar ahora, aunque me dejaran para la tanda de septiembre. "Se lo están diciendo a todo el mundo", fue lo que dijo, "y no sólo es que hagan venir a la gente hasta Móstoles, sino que además nos dan más trabajo a nosotros". Definitivamente me estaba vacilando, otra explicación no hay.
Creo que en la URJC los trabajadores se aburren o/y son unos cabrones, porque no me parece normal que le digan a los alumnos que estén en mi caso que pueden entregar la prescripción de simultaneidad en junio cuando no es así. ¿Qué ganan con ello? No puedo llegar a creer que realmente no lo sepan, y si no saben es que son tan incompetentes e inútiles como en el Gobierno de Canarias.
Se supone que tendrían que facilitar las cosas, hacer que todo fluyera mejor, aśi todo se desempeñaría de una mejor manera y no habría problemas, que manía con complicarlo todo. Si desde un primer momento me hubieran dicho por teléfono que hasta septiembre no tenía que entregar el papel me hubieran ahorrado un viaje a Vicálvaro y otro a Móstoles y lo peor no es esto, lo peor es que cuánta gente como yo habrá sufrido lo mismo. En fin, en mi última entrada hablaba del te quiero, hoy digo dígamos no a funcionarios incompetentes e inútiles, como los de las administraciones, que entre la URJC, el Gob. de Canarias y el Cabildo de Tenerife, como para no tirarse un tiro.
Y se me olvidaba, todo esto con el calor infernal de estos días en Madrid. Haber quién me recompensa por esto.
Dejando a un lado al Gobierno de Canarias, algo a lo que están acostumbradas todas las administraciones es a decirte cada día una cosa, hoy vas y es válido, mañana ya es erróeno. Y por si fuera poco, también depende de quién te atienda, ahí ya cada uno te da su opinión. Realmente empiezo a creer que para entregar algo y/o hacer cualquier trámite a lo que te estás enfrentando es a un juego de misterio y aventura: cada día te dan pistas, algunas falsas y otras no, y ahí ya cada uno, dependiendo de su experiencia, tendrá que determinar la validez de las mismas. Dichas pistas te conduces al destino deseado, o no oiga, que las administraciones soy un auténtico cachondeo.
Describiré mi último caso. Estoy haciendo una carrera y quiero hacer otra de manera simultánea. Para ello hay que hacer la prescripción en la universidad deseada como cualquier alumno nuevo, con la diferencia de que hay que marcar una casilla llamada "Simultaneidad". Hasta aquí todo correcto. No hay dificultades.
Para hacer mi cometido, primeramente hice una llamada telefónica a un número especial dedicado a la atención del alumno para que me explicaran todo detallamente y que no hubiera problemas. Me dijeron que tenía hasta el 5 de julio para entregar la prescripción, que marcara la casilla anteriomente mencionada y que los resultados saldrían el 11 de octubre (eso es lo que yo llamo CALMA). Me explicaron que salen tan tarde porque a la gente que pide simultaneidad nos dejan para la tanda de septiembre pero... ¿11 de octubre la resolución? ¡Las clases empiezan el 8 de septiembre! (Un mes antes para los que no sepan de meses ni de números). Ante mi asombro la contestación del que me atendía podría resumirse en cinco palabras: "Ya, la vida es dura".
Una vez aceptado esto, me dispuse a ir al campus de Vicálvaro a hacer ésta y otras gestiones pero, triste de mí, olvidé los papeles necesarios para la prescripción. Aún aśi, realicé las otras gestiones y, además, volví a preguntar en secretaria como era el trámite y me confirmaron lo que me habían dicho por teléfono, nada más. El 4 de julio, volví de nuevo a Vicálvaro y para mi sorpresa no me recogieron los papeles de la prescripción porque eso sólo lo recogen en Móstoles, en el Rectorado,.. y yo pensando ¿y por qué no me lo dicen? ¿por qué no lo señalan en algún lado? Quizás sea yo la ignorante por no saber que este tipo de cosas sólo se recogen en el Rectorado pero, aún así podrían decirlo, por si acaso... Además... teniendo los campus tan separados (Fuenlabrada, Vicálvaro, Alcorcón y Móstoles),.. ¿por qué la URJC no pone una unidad del rectorado en cada campus para facilitar las cosas a los alumnos? No creo que sea tan difícil. Bueno, cabreada e impotente me dirigí al edificio de Gestión de Vicálvaro para ver si me podían compulsar los papeles adjuntos a la prescripción y así poder mandarla por correo (consejo ofrecido por la Secretaria, he de remarcar). Sin embargo, allí me dijeron que "eso no puede hacerse porque los papeles no son de la universidad, ni me los vas a entregar a mí, que eso es en Móstoles". Media hora estuve allí intentando convencer a la mujer para que me compulsara, pero se negaba y además me decía que yo no era de la universidad..! Al final me rendí y resignada pensé "bueno, mañana a Móstoles, yuju!"
Así, al día siguiente (último día para entregar la prescripción) me dirigí a Móstoles y cuando llegué había una cola kilométrica que hizo que el alma se me cayera a los pies, pero con esperanzas me dirigí a la cola dispuesta a acabar con este mareo. Sin exajerar estuve tres horas en la cola (llegué a las doce y salí del campus a las tres y poco) y cierto es que fue ameno ya que hice "amigos" (típica gente con la que entablas conversación cuando ya estás aburrido hasta más no poder), gente muy maja, por cierto. Sin embargo, cuando llegué al mostrador, el chico no me quiso recoger el papel porque "las simultaneidades sólo las recogemos en septiembre". Mi cara seguramente fue un poema. "¿Llevo tres infernales horas en esta cola y ahora no me recoges el papel? Me estás vacilando" fueron mis palabras. Pero no, el chico no vacilaba. Le comenté que no una, sino dos veces me habían dicho que la prescripción la podía entregar ahora, aunque me dejaran para la tanda de septiembre. "Se lo están diciendo a todo el mundo", fue lo que dijo, "y no sólo es que hagan venir a la gente hasta Móstoles, sino que además nos dan más trabajo a nosotros". Definitivamente me estaba vacilando, otra explicación no hay.
Creo que en la URJC los trabajadores se aburren o/y son unos cabrones, porque no me parece normal que le digan a los alumnos que estén en mi caso que pueden entregar la prescripción de simultaneidad en junio cuando no es así. ¿Qué ganan con ello? No puedo llegar a creer que realmente no lo sepan, y si no saben es que son tan incompetentes e inútiles como en el Gobierno de Canarias.
Se supone que tendrían que facilitar las cosas, hacer que todo fluyera mejor, aśi todo se desempeñaría de una mejor manera y no habría problemas, que manía con complicarlo todo. Si desde un primer momento me hubieran dicho por teléfono que hasta septiembre no tenía que entregar el papel me hubieran ahorrado un viaje a Vicálvaro y otro a Móstoles y lo peor no es esto, lo peor es que cuánta gente como yo habrá sufrido lo mismo. En fin, en mi última entrada hablaba del te quiero, hoy digo dígamos no a funcionarios incompetentes e inútiles, como los de las administraciones, que entre la URJC, el Gob. de Canarias y el Cabildo de Tenerife, como para no tirarse un tiro.
Y se me olvidaba, todo esto con el calor infernal de estos días en Madrid. Haber quién me recompensa por esto.
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