lunes, 21 de febrero de 2011

El traje grueso

Como en Laponia hace mucho frío, la gente lleva ropa bastante gruesa.

Un lapón se encargó una vez el traje más grueso del mundo. Aquel traje parecía un abrigo, pero era casi tan ancho como una casa, y los bolsillos eran tan grandez como habitaciones. En ellos se podía almacenar alimentos para muchas semanas. Delante de la tripa iba una estufa que se calentaba desde dentro.

Una vez el hombre que llevaba el abrigo vio a una lapona joven y guapa.

Se enamoró de ella al instante y la metió dentro de su abrigo.

La lapona, que también lo quería, le regaló al hombre dos niñas.

Toda la familia vivía en el traje del lapón. Incluso perros y gatos tenían sitio en los dobladillos del traje y correteaban por allí.

Era un hogar que aun en los días más fríos del invierno tenía suficiente calor.



Jürg Schubiger, Cuando el mundo era joven todavía

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